La química de las plantas

by Ana Robert Estelrich

La química de las plantas

Las plantas: nuestros grandes aliados

Las plantas ayudan a proteger la piel y lo hacen desde diferentes perspectivas. Los aceites vegetales son muy ricos en ácidos grasos que forman una capa emoliente protectora que reduce la evaporación del agua transepidérmica aumentando así la hidratación del stratum corneum. Este proceso además de formar una capa lubricante de ácidos grasos sobre la piel engorda los tejidos disminuyendo las arrugas.

Pero no son los ácidos grasos los únicos responsables de la protección y profilaxis de la piel. En las plantas existen muchos materiales que aportan otros beneficios. Comparando las estructuras químicas de estas sustancias con las que genera el propio organismo o con las producidas sintetizadas en el laboratorio se entiende fácilmente su efecto.

Veamos dos ejemplos interesantes.

 

Un caso de mímica: las isoflavonas

Las isoflavonas son un grupo de sustancias provenientes de las plantas presentes en muchas leguminosas como judías, soja, lentejas, garbanzos. Algunas de ellas tienen capacidad fitoestrogénica, es decir, pueden comportarse de forma parecida a los estrógenos femeninos pero sin serlo y con efectos más leves.

Las judías contienen isoflavonas

Un fitoestrógeno muy conocido es el daidzein. Aunque su estructura química es diferente, su estructura geométrica es muy parecida a la del estradiol, hormona sexual femenina. Por ello, el daidzein es capaz de mimetizar la estructura espacial de esta hormona, encajando en los receptores de estrógenos del cuerpo humano, y producir efectos semejantes.

Ajuste de estrógenos y fitoestrógenos en receptores humanos

Los fitoestrógenos se ajustan a los receptores de estrógenos mimetizándolos

La actividad de los fitoestrógenos es mucho menor que la del estradiol y no pueden sustituirlo. No obstante, tienen suficiente interacción con el organismo como para reducir los efectos de la edad y mejorar la calidad de la piel.

 

Un caso curioso: los fitoesteroles

Los esteroles son un tipo de moléculas orgánicas muy importantes para el organismo. Se producen de forma natural en animales, plantas y hongos, y también en algunas bacterias. El esterol animal más conocido es el colesterol, vital para la estructura de las membranas de las células y como precursor de vitaminas solubles en grasas y hormonas. Los esteroles también están presentes en los aceites naturales de la piel humana.

Los esteroles de las plantas se llaman fitoesteroles y son una mezcla de 3 componentes:  campesterol, sitosterol y estigmasterol.

El aceite de aguacatePersea gratissima– ha demostrado tener un extraordinario efecto calmante sobre la piel. Analizando sus componentes, se detectó campesterol, uno de los fitoesteroles a los que se atribuyó este efecto.

Aguacate partido en sección

El campesterol se utiliza tradicionalmente en medicina alopática por sus efectos antiinflamatorios y en las erupciones de la piel. Curiosamente, su estructura química es muy similar a la de moléculas sintéticas no naturales como la corticoesterona o la hidrocortisona, que también se utilizan con el mismo fin. Aunque no se tengan nociones de química, puede observarse la similitud entre estas estructuras.

Campesterol

Campesterol

Molécula de corticoesteronaMolécula de hidrocortisona

Corticoesterona                                                              Hidrocortisona

En el caso de la hidrocortisona o corticoesteroides, es cierto que disminuyen los síntomas de la piel. No obstante, el uso de altas concentraciones de hidrocortisona puede llegar a descompensar la relación entre las diferentes capas de la piel llegando a debilitarla e incluso darle un aspecto de transparencia.

La respuesta a esta aparente contradicción está en la química. Aunque las estructuras de las moléculas naturales y sintéticas sean muy parecidas, éstas últimas no se han encontrado en la Naturaleza. La piel entonces “enloquece” intentando reaccionar ante una molécula con un esqueleto que se ajusta al receptor pero que no lo reconoce.

 

Existen muchos más ejemplos y casos parecidos, que sirven para comprender porque el uso de plantas es tan beneficioso para la piel y el resto del organismo humano.

 

Bibliografía

The role of natural ingredients in anti-ageing of the skin, Australian Society of Cosmetic Chemists, Annual Congress, Hamilton Island 2003

 

 

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2 comments

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Francesca 21 octubre, 2018 - 11:00 am

Muy interesante y muy bien explicada toda la información. Gracias

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Ana Robert Estelrich
Ana Robert Estelrich 24 octubre, 2018 - 9:06 am

Muchas gracias Francesca. Me alegro que lo hayas encontrado interesante.

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